REINAII
Todo empezó con un sms que me descuadró. Nunca tuviste el valor de decirme a la cara lo que me escribías. Cosas tan bonitas que parecían que las escribía otra persona pues, tu semblante era serio, muy tímido en apariencia. Las sentías. Me las demostrabas y cuando estabas conmigo era diferente. Los minutos pasaban muy rápido para todo lo que teníamos que hacer. Lo aprovechábamos al máximo, pero siempre parecía poco.
Aquel sms fue un antes y un después. Porque, aunque aquellos ojos azules hablaban, tú no lo expresabas. No te fue fácil pues te vi siempre desde otro punto de vista. Nunca te vi como un cuerpo al que descubrir, sino como un amigo y no muy cercano.
Poco a poco fueron más asiduos, más directos y más necesarios. Aquel día, conseguiste arrancarme de aquel sofá en el que me aferre con uñas y dientes. El león tenía a su presa clara y fue a por ella muy sutilmente. Aquella visión, sin ropa, se quedó grabada en mi retina para los restos de mi vida. Demasiado perfecto. Demasiado para llevar tantos años esperando algo así... y para mí. Un regalo de la vida para mi cuerpo. Aquello solo fue el inicio de una historia que duraría en el tiempo hasta que yo quise, con sus cosas. Era demasiada conexión. ¿Es posible? Aquella vez si.
Nunca he vuelto a vivir esa sensación. Algunos lo llamarían tu alma gemela, tu persona de destino. Quizás fuera así. Pero también sabía que era un inicio con fecha de caducidad. La vida así lo había planeado, para hacer mas llevadero aquella situación personal tan dura que estaba viviendo. Podríamos decir que fue como una recompensa de la vida. Tanta perfección no podía durar el resto de mis días. Nunca supe si fue timidez, dominación, mantener distancia para no llegar a enamorarte o...no sé, o sí. Tanta intensidad no nos mantendría vivos hasta el fin de nuestros días, ni nuestros cuerpos hubieran aguantando tanto tiempo. En otra vida acabaremos lo empezado y esta vez será hasta el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario