LA TRISTE REALIDAD
Siempre el mismo muro. Golpeas y golpeas pero no se derrumba. Mis hombros doloridos no pueden con más peso pero no puedo parar, la vida sigue exigiéndome que siga. Es mi obligación.
¿y la de los demás?
¿Cuál es?
¿Solo tengo obligaciones yo?
¿Cómo funciona esta vida asquerosa?
¿Solo son unos pocos los que pueden vivir y tomarse su tiempo?
¿yo no?
¿yo debo seguir dando el callo?
He nacido con esa lacra. Sino eres el malo. El que no merece nada. Ni vivir.
¿Por qué unos avanzan tan rápido y a otros la vida nos pisotea?
¿Qué hemos hecho mal?
¿Por qué a unos se les perdona todo y a otros no?
¿ porque no se mide a todo el mundo con el mismo rasero?
El karma se equivoca de ser. Se ha ensañado con quien no lo merece.
¡Déjame!
¡Déjame ya!
¡Déjame avanzar!
¡Déjame vivir!
¡Olvídate de mí!
¡Olvídame ya!
Obra de Michal Trpák
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