miércoles, 16 de marzo de 2022

REINA III

Sigo recordando aquellas largas conversaciones. Empezando de una forma sutil y acabando...

Cuando íbamos a vernos, ya no podía controlar mis nervios. Tanto que al final, no sabía llegar a tu casa. Acababa llamándote y tu riéndote, ya sabías que me había vuelto a perder. 

Preparaba hasta el último detalle, para que cada vez fuera inolvidable. Aquella habitación testigo de nuestros juegos, guardarán los momentos más placenteros que vivimos. Amor de quinceañeros descubriéndose por primera vez cada vez que nos veíamos. Es posible esa conexión una y otra vez, así durante...unos años. Y cada vez era un nuevo descubrimiento. Cada vez nos encontrábamos un rincón nuevo que nos hacía volar hacia donde nos gustaría ir y no volver. Al final te lleve a mi mundo imaginario, aquel al que te negabas a entrar y luego no querías salir. Descubriste un nuevo lugar lleno de oscuridad en el que yo te aportaba la luz necesaria. 

Siento rabia por tener que elegir. Y decidí elegir por ti. Desaparecer. Pero fue durante un tiempo hasta que empecé a echarte de menos de verdad. Cada vez más y con más ganas...de todo. Finalmente, no hicieron falta más palabras que las necesarias y el GPS hizo el resto. Ya no me perdía. No habíamos olvidado nada. No hicieron falta palabras. Recordábamos cada oscuridad, cada aliento, cada...tu cuerpo seguía igual de terso, tal y como lo recordaba. Era cuestión de piel erizándose al unísono. Nunca fue lo que quisimos o pretendíamos pero, saboreamos cada segundo de nuestro placer. Después de un tiempo, volví a poner fin a un karma inacabado.
Eras y fuiste el mejor en derrapar en mis curvas. 
El mejor en valorar cada rincón de mi cuerpo, mi persona. 
El único en ver lo que nadie vio. 
Sigo pensando en ti. 
Mi Rey.

Preciosa fotografía de;



No hay comentarios:

Publicar un comentario

RECORDÁNDOTE

RECORDÁNDOTE Dicen que la distancia es el olvido,  será la teoría porque la práctica  me demuestra que cada vez te echo más de menos.  Cada ...