496 DÍAS
Después de 496 días se acabó. 496 días de altibajos, de miedos varios, de incertidumbre, de dolor, de todo un poco. Mucho tiempo en el que ha habido cabida para todo y en exceso. Se dice pronto...tocaré madera porque aunque se acaba una parte, queda otra y seguimos con visitas varias. Duro, muy duro, lejos de muchas sensaciones habituales e inimaginables. Experiencia que jamás te plantearías que fueran así y por la que piensas que jamás te va a tocar pasar. Etapa que te parte en mil pedazos. Destruye parte de tu vida, evolución y en ocasiones, te deja sin salidas.
Noches tan largas, que te da miedo acostarte. Días interminables y sensibles. Etapa que cuando te toca vivirla, ves la vida de otra manera. La ves como es. Dura y fuera de toda superficialidad, de todas las estupideces varias que tenemos que vivir cada día. Esa es la realidad, la verdadera lucha, la verdadera vida.
Momentos de hacer balance de muchas gentes que creí cerca de alguna forma, y me demostraron que no se podía contar con ellos ni siquiera en momentos como estos.
Fin de relaciones asertivas, de amistades varias.
Fin de un mundo estúpido en que pensamos que los valores son otros. Tener una talla 38, un bolso Gucci, unos zapatos Christian Louboutin o simplemente unas deportivas de supermarca. O poder irte a Cancún de vacaciones que a mí también me apetecería y llevo años pidiéndolo, pero oye, que no llega.
Fin de toda gilipollez.
Fin de excusas que ves venir antes que las digan y algunos no llegan ni a decirlas.
Fin de un tiempo que ojalá Dios y mi virgen de La Macarena (pobrecita mía, aburridita la tengo), no quiera que vuelva.
Y aunque además de esta situación que se acaba, se me acaban muchas cosas importantes y necesarias, confío en la vida que me dará lo que merezco, después de putearme como le ha dado la gana. Después de arrastrarme por el suelo como si fuera una garrapata.
Fin de ver como personajillos varios, te miraban raro como si fueras un ogro. Otros, que sabiendo lo que había, no tenían la más mínima educación. Confío en la vida y en el karma. Gente soberbia y estúpida que se creen los dueños del paraíso.
Fin de algunas dolencias, aunque aún quedan otras.
Quiero mi vida, quiero poder volver a ser yo y poder decir hoy si, hoy voy a quemar Madrid. Quiero volver a entrenar como una bruta como lo hacía antaño, a bailarme una salsa o una bachatita. Quiero mi vida que alguien sin escrúpulos me la quitó. Ya no será la misma porque ya vivirás de por vida sabiendo lo duro que puede llegar a ser y que no te van a dejar olvidar definitivamente.
He aprendido muchas cosas, buenas y malas y me ha servido para darme cuenta que quién quiere estar está sin que le llames que, además, no eres tú la que tienes que hacerlo. La vida es eso. Los amigos...con mayúsculas que también los hay, pequeños grandes corazones que han estado y siguen estando hasta el final.
He dejado espacio para que entre gente nueva. A los viejos que no han estado, les deseo que tanta paz lleven como la que dejan. O directamente para ser más claros, idos a tomar por culo todos.
Esto es un duelo, algo que se tenía que terminar y esta ha sido la forma. Me hubiera gustado que hubiera sido de otra, al menos sin tanto dolor por mi parte, pero uno no elige cómo quiere que sea la vida, es ella la que lo hace por ti.
Vive
Fotografía; Angelina Jolie

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