EL TIEMPO, TAN ESCASO
La vida.
Lo efímera que es.
Lo rápido que pasa y lo que la malgastamos.
Cuando alguien se va es cuando eres consciente de lo estúpidos que somos. Del tiempo que perdemos con orgullos infantiles y soberbias mal enfocadas.
Cuando se va alguien, es cuando te das cuenta de lo que es realmente importante. De lo superfluo de todo lo que nos rodea. Todas esas cosas materiales que casi todas acabarán en la basura y que te han acompañado una vida entera, sin saber porqué las guardabas.
¿Qué te aportaban?
Polvo y espacio vacío.
Nos llenamos de cosas innecesarias. Acumulamos ahorros para el día de mañana y ese día solo sirve para enterrarnos y no lo hemos disfrutado.
Los recuerdos, esas fotos que te acompañarán y volverán a pasar por la misma rueda que todo lo anterior.
¿Para qué?
Para nada.
Porque nada te llevas. Todo se queda aquí. Y lo hemos oído miles de veces, pero solo se es consciente cuando se van.
Y los bien avenidos se repartirán de buen agrado y sintiendo esas cosas como importantes. Otros se matarán por...cualquier cosa.
Tú pierdes.
Tú te vas sin lo que más ansiabas que era ese viaje o ese perfume que tantas veces dijiste; "en cuanto pueda me lo compro". Pasó el tiempo y no hiciste ni una cosa ni la otra, pero tú...ya no estás. Te has ido con lo mínimo, con lo que se ha podido.
Tus sueños se esfumaron.
Tus anhelos también.
Tus promesas.
Tú vida se ha reducido a cenizas.
Ahora el vacío es el tuyo. Imposible de llenar, tan solo de recuerdos.
@viviendome
Fotografía de

No hay comentarios:
Publicar un comentario