EL FIN
¿Cuántas caras tenías?
No has movido una tecla ni cuando tu sangre estaba sufriendo, sin saber lo que, podía pasar. Sin saber que al poco tiempo, te verías en una situación similar y obtendrías lo mismo que diste.
¡NADA! No te mereciste una sola compañía de nadie.
¡Como te cambió la vida!
Con lo que tú fuiste.
Con lo que tú diste.
Hermosa por fuera y por dentro, pero te dejaste corromper. Fue lo único que viviste hasta el final. Quizás si hubiera sabido todo, no hubiera ido. Se despide a ese Dios al que le vas a tener que rendir cuentas.
¿Crees que te dejará entrar en su casa?
¡No te lo mereces!
Luego íbamos cargados de medallas y crucifijos para apaciguar nuestros males rezando al Xto. De Medinacelli. Pero no fueron suficientes.
No se siente amor. Ni pena. Solo asco, rabia, injusticia por tu comportamiento. Tu maldad no tenía límites porque te enfrentabas a Goliat y no había ganancia posible. Por tus actos se te conocerá. Y así fue. Egoísmo, mentiras, trampas, enfrentamientos y manipulación te han rodeado. Tú consciente de ello, lo permitías. Unas veces realizadas por ti y otras por tu imagen y semejanza.
No se equivocaban cuando dentro de la rabia, contaban una supuesta verdad que con los años, ha resultado ser cierta. Aunque les fastidie reconocerlo porque tampoco lo merece. Solo interés económico y siempre de la misma persona.
Ninguno tendría que haber tenido el regalo más preciado que la vida te puede dar.
Ahora explica tu proceder. Da la cara. Usa esas lágrimas de cocodrilo, que ya le anticipó no le servirán. Tu juicio final llega. El debe y el haber. A ver quién gana. A ver qué balance te da la vida.
@viviendome
Foto de internet

No hay comentarios:
Publicar un comentario