DOS CARAS Y UN CUERPO
Él amaba la noche, se quitaba su capa de hombre de negocios y se transformaba. Noche de whiskies y bachatas y lo que cayera. Los años le sumaban y no encontraba retorno.
Ella prefería el día pues sabía lo que la noche le infundía. Ella quería su otra versión, más tranquila, más él, más centrado, aunque con ese toque canalla. Pero entonces no era él. Era su mejor cara del negocio. Una cara ficticia y seria que no lograba conectar con ella. Su cuerpo se habituó al alcohol y la madrugada y no tenía escapatoria.
Finalmente, sus caminos se separaron, aunque los dos sabían que podrían haber hecho un camino en común. Asfaltado y con jardines en los laterales. La noche, la oscuridad, la mentira, la dependencia les separó definitivamente. Ella buscaba su mejor versión, pero por el día. Nunca la encontró.
¿Cuál sería la verdadera?
¿La desinhibida o la controlada?
Nunca lo descubrió. Era como estar con dos personas diferentes en distintos horarios. La noche los separó.
Fotografía; David Gandy sacada de pinterest

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