IRRECONOCIBLE
Te miro, observo y veo a un extraño. No te conozco. No hay ningún rasgo que se asemeje a lo que me enamoró. Los años pasan para todos pero, no puedo ni imaginar qué fue lo que hizo que me fijara en ti cuando, tu beneficio es poseer todo aquello que odio de alguna forma. Hoy lo pienso fríamente y no encuentro explicación. Quizás los dos quisimos huir de aquella vida que nos marcó en el pasado y nos cruzamos en la misma esquina. Y como dos tontos, algo nos nubló.
Cuántas veces me pregunto qué hubiera sido de nosotros si en vez de una esquina, hubiera sido una recta y hubiéramos pasado de largo. Pero la realidad fue otra. Nunca imaginé que tus acciones fueran las que son. Las lágrimas y la rabia inundaron nuestros años llenos de incertidumbre y penumbra. Supiste esconder bien, muy bien, la calidad del personaje que se escondía detrás de aquella falsa atención. Tan solo ha salido cuando se ha sentido amenazado y volviéndose el ser más egoísta, egocéntrico y cruel que pudiera imaginar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario