A MI EDAD
A mi edad, no quiero perder el tiempo.
Me doy cuenta que tengo muy pocos amigos, amigos de verdad, de los que puedes contar para todo, sin que te juzguen, sin egoísmos, sin mentiras, sin hipocresías ni falsedades, sin reproches.
Me doy cuenta que no abro mi círculo fácilmente, que soy muy celosa de mi intimidad, no me abro a cualquiera. Prefiero tener poca gente a mi alrededor pero que sean buenos, gente de calidad.
A mi edad, he vivido situaciones, amores y desamores, amistades varias y de diferentes clases, conocidos, y he llegado a la conclusión, que prefiero poco y bueno que mucho y malo.
A mi edad me doy cuenta, que no estoy para aguantar chiquilladas, gente inmadura que no sabe controlarse, dimes y diretes, envidias y celos injustificados, susceptibilidades, victimismos tontos, llamadas de atención, personas que no actúan con el corazón, que guardan rencor en él, que viven del orgullo mal entendido, no quiero amar a quien no me demuestra que me ama, etc, etc.
A mi edad, te das cuenta que si quieres algo tienes que luchar por ello. Si quieres algo diferente, tendrás que luchar de una manera diferente para conseguirlo. Que lo fácil se consigue rápido, pero lo que realmente vale la pena, no se encuentra en cualquier sitio ni se consigue de la misma manera. Hay que salir de la zona de confort para removerte por dentro y dejar que la vida te marque el camino, sino el resultado será más de lo mismo. Si es lo que quieres y buscas, vas por buen camino. Hay gente que piensa que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. Respetable. Yo, prefiero dejar que la vida me siga sorprendiendo. Necesito que mi cuerpo se siga estremeciendo ante la incertidumbre, la de verdad.
A mi edad, me doy cuenta que ya voy descontando. Me niego a pasar de puntillas, porque quiero disfrutar del tiempo que me queda en armonía, paz, buenos momentos, placenteros, recrearme en una mirada fija a los ojos, ver lo que me transmiten, dejarlos que me hagan bajar la mirada sonrojada, quiero seguir disfrutando de buenas conversaciones y profundas sin mirar el reloj o el móvil. En definitiva, quiero vivir, no perder el tiempo con personas que no lo son, y rodearme de gente con mis mismas inquietudes, gente con el corazón limpio, gente de verdad, mismas ganas, que quieran disfrutar de buenos momentos, momentos buenos, quiero dejarme sorprender...
quiero vivir...