LLORAR
No llora por ti. Hay una parte de ella que siente libertad por fin. Ya no puedes doblegarla, intimidarla, arrinconarla, despreciarla... Aparecerás de otra manera. Ya no puedes hacerle daño. La vida te lo hizo a ti. Quizás pagando un precio alto por todo lo hecho. El daño causado principalmente a tus entrañas, pero finalmente a tanta y tanta gente que creyeron en un poder que jamás tuviste. Solo el de recrearte como en una obra de teatro y hacer malabares dispares para un objetivo. El que has regalado.
No pudiste comprar el acompañante final y como castigo regalaste lo que tantos años llevabas ofreciendo, guardando cual ermitaño para esa persona especial. Ni tú lo has disfrutado. No has vivido, solo un mínimo tiempo de locura en la que tú eras el magnate y los demás se divertían. Llora, porque ella es humana. Ella sí. Afortunadamente no tiene tu corazón. Cosa que tu no supiste jamás lo que significaba. Pero ve tu cara en las fotos y ve esa cara macabra, dura, dominante, pero sin poder ya. Tus tiempos pasaron. El suyo contigo también.
Ella sí tenía sus prioridades, cosa que tú no supiste jamás lo que era. Y ante la ausencia de noticias inmediatas como tu esperabas, volviste a actuar como un niño mal educado y caprichoso. Me enfado y no te ajunto. Ahora serás tú la que tengas que venir a pedir clemencia. Pero ese día no llegó nunca. Tuviste la opción muy fácil pero tus bemoles no quisieron. Al final te habrás arrepentido porque sólo has partido.
Todo respiraba a ti. Ese olor de la niñez metido en su olfato, en su piel, que ni rascándola con un cepillo, desaparecía. Pero pasó. No eras tan fuerte.
Todo dio paso al sol.
Aquellos juguetes de su niñez que entró corriendo buscando, ya no estaban en su sitio. Los tiraste como lo hiciste con sus vidas, como nunca estuvo tu sensibilidad y amor para con los tuyos. Y sin eso, decidiste irte.
Bye.
@viviendome
Fotografía de Barrow-wight

No hay comentarios:
Publicar un comentario