SIN RECONOCIMIENTO
Encontré mi camino o creo haberlo encontrado. Llevo tiempo caminando sola. Esquivando las palabras en forma de piedras de diferente tamaño que se me ha lanzado, como si se me estuviera lapidando. Entendí las directrices después de un duro camino.
No te necesité, más bien fue al contrario. Apenas supiste entenderme, tampoco te tomaste el tiempo y el interés para hacerlo. Había otras cosas prioritarias antes que yo. He descubierto que tampoco te conocía, quizás no te interesaba, no fuera a descubrir lo que verdaderamente eras. Nunca he sabido el fin de muchas situaciones que te hacían actuar de determinada manera y en la que yo, salía perjudicada siempre. Pero eso no te importaba. Solo salvarte tú.
Desconozco tus inicios, el por qué desapareciste de tu entorno, aunque por lo poco que supe en su día, ya desde siempre has querido hacer una vida que no se correspondía contigo. Jugaste a ser empoderada como las altas ejecutivas, pero sin cartera. Era más fácil utilizar la de los demás. Dando pena algunas veces para poder conseguir lo que querías. Otras, las menos, fuiste más honrada, pero aparecía aquello por lo que te has dejado guiar siempre, el motivo de tu adiós, y todo cambiaba.
El trabajo ha sido mío. Me he hecho a mí misma con mis defectos y mis virtudes, y sí me he sentido y me siento una mujer empoderada, aunque a ti esto no te hacía feliz. Lucho y lo seguiré haciendo por aquello que anhelo y creo que merezco. Lo conseguiré porque las cosas no caen del cielo, aunque tú pensarás que los méritos crecían en las macetas, ¡ya me hubiera gustado! Lo que viviste de prestado, sacó de ti tu peor versión. O quizás es que siempre fuiste así y yo no lo vi o no quise verlo, a pesar que hacía años me lo advirtieron, no lo creí. Cuando traicionas a los tuyos, qué puedes esperar de tu gente. Nada bueno.
Pero ya no...
Ahora Soy libre, por fin. A pesar del trance, mi fortaleza me pondrá donde merezco.
Foto de internet

No hay comentarios:
Publicar un comentario