ENTRE HILOS
Cuidabas mucho el patronaje. Estudiado hasta el más mínimo milímetro. Se adaptaba perfectamente a tu cuerpo. Tan bien diseñado como un Miguel Ángel. Quizás el aprendizaje fue en su totalidad y ya no había más hilos de los que tirar o no quisiste que los descubriera.
Foto de internet

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