ESTÁS DE MÁS
Viviendo siempre en una cueva, nunca supo valorar lo que era vivir con luz. Se alargó en el tiempo y las penurias no tardaron en aparecer.
Suspendiste en la vida y en lo que te dio. Hubo quien quiso enseñarte a disfrutar de las pequeñas cosas que ésta te ofrecía. No las materiales, que esas ya te las comprabas tú para subirte el ego, ya de por si demasiado elevado, sino las emocionales. Lo que se siente al estar al lado de alguien que te necesita. Unas palabras de aliento sinceras. Un café y una charla sin más. Implicarte en aquello que no tenga nada que ver con tu disfrute personal. Con el egoísmo de solo tú.
Lo bueno de todo esto es que lo de ella pasará y lo tuyo se irá agravando a medida que esas arrugas vayan profundizando. Y ahí no la encontrarás. Solo te quedarán esos artilugios caros que te compraste para demostrar que eras más que nadie y que para entonces habrán quedado obsoletos, como tú. Te quedará lo material. Habrás perdido la oportunidad de saber lo que es el sentimiento de notar el corazón de la otra persona contra tu pecho. Compartir tiempo sin más motivo que compartirlo. Te habrás perdido tú. Algo que iba a pasar hacía mucho tiempo y gracias a la vida, se retrasó. Pero era tu destino. Te habrás perdido como ser humano. Y eso sí que es irrecuperable.
Que la vida no te maltrate mucho. Solo lo que te mereces. Desaparece definitivamente de su vida. Es feliz si ti.
@viviendome
Fotografía de internet
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