LLUEVE SOBRE CHARCOS
No peque de ingenua porque ya llueve sobre charcos, que no sobre mojado. Pero esto me demuestra una vez más que no era necesario porque ya lo sabía, que la gente no cambia. Que vuelven a caer en los mismos errores una y otra vez.
Quise ayudar a que tuvieras una parte de lo que considero tuyo pero no has querido aprender. El tiempo perdido solo te ha dado canas, más prepotencia si cabe y más silencio. Ese es el que me da miedo, que no tú. Es ése silencio sibilino, cual serpiente en el desierto acechando a su siguiente víctima. Me espero la puñalada en cualquier momento y en cualquier sitio. Por eso antes de que esto avance hacia caminos pantanosos, hago un puente para volver de donde no debía haber salido. Vas a salir escaldado como me des la oportunidad. No tienes ni idea de hasta dónde llega mi sapiencia.
De lo que has vivido, de los que te provocaron el odio hacia lo que tendrías que haber amado por encima de hasta de ti. Solo pido al karma que esta vez sea justo.
Fotografía de Jeffrey Smith
No hay comentarios:
Publicar un comentario