REHÉN
Creció creyendo que lo que le rodeaba era abrigo,
ignorando lo que se ocultaba detrás de aquellas paredes. Aparente sofisticación
cubría un manto de golpes y llanto. Estrellas inertes salían de su virgen
cuerpo, horror en aquel baño lejos de su ciudad natal. Sola con su verdugo,
sintiendo que era amor lo que le daba. Muñeca rota en manos de un aparente
salvador.
Aprender a sortear aquellas palabras hirientes fue su carrera de
fondo. Regalos inexplicables de la vida que distraen a la bestia. No había
salida. Entregarte a la muerte era la única recompensa, pero también ella te
rechazó.
Muñequita linda en manos equivocadas. Pudiste ser princesa y fuiste
rehén. Navegaste por los suburbios de aquella mente oscura. Las noches invadían
el temor constante de reencontrarte con la guadaña. Deseando ver la
claridad del día para huir.
Silencio.
La bestia duerme.

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