martes, 13 de junio de 2017


DESAPRENDER

Difícil tarea desaprender lo aprendido durante tantos años. 
Hemos pasado por tantos momentos que ya no sabemos cuáles son los reales y cuáles no. 
Nos han hecho creer tantas verdades a medias que ya no creemos nada ni a nadie. 

Nos hemos vuelto desconfiados, asertivos, soldados frente al amor, en el que ya no creemos. Hemos creído tantas veces que era real que ya no creemos nada. Llevamos tantos escudos encima que la espalda se nos encorva cual ermitaño. 

Pero no, debemos desaprender todos esos daños a nuestro corazón, borrar todas esas muescas en el cinturón pues lo único que nos crea es miedo, y con él no avanzamos, nos hundimos, no hay flotador que nos salve. No podemos llevar constantemente la capucha de la túnica puesta. Sino son sinceros con nosotros, el problema lo tendrán ellos, pues se ahogarán en sus mentiras tarde o temprano, serán solitarios deambulando por las calles y no podrán jamás disfrutar de lo que es el verdadero amor, de estar al lado de alguien limpio de corazón, sincero en su sentir, sincero en sus abrazos, en sus palabras. 

Debemos permitir que el aire nos dé de nuevo en el rostro, que nuestras mejillas se sonrojen por el frío y sintamos el escalofrío en nuestra piel. Hay que desaprender lo aprendido pues vida sólo hay una, nosotros somos limpios de alma y ante eso, no hay mentira que pueda. 

Desaprende ese dolor y déjate guiar, 
vive, 
salta, 
ilusiónate, 
grita, 
desafiate, 
aventúrate a vivir de nuevo haciendo caso omiso al semáforo en rojo que se nos enciende cuando alguien se acerca. 

Ahora sabrás quién si y quién no. 

Simplemente no pienses y vive.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

RECORDÁNDOTE

RECORDÁNDOTE Dicen que la distancia es el olvido,  será la teoría porque la práctica  me demuestra que cada vez te echo más de menos.  Cada ...