domingo, 14 de febrero de 2016

ESTOY ENAMORADA


Con los tiempos que corren no nos paramos a pensar que podemos estarlo no sólo de tu pareja, sino de tu familia que son los que realmente te aportan ése apoyo que necesitas cuando estás mal, los que se alegran cuando las cosas te salen bien, los que en definitiva están para las duras y las maduras.

De los amigos, los fieles, los de verdad, los que aparecen sin ser llamados cuando estás mal, los que tiran de ti de alguna manera aunque sea una llamada de teléfono, en definitiva los que muestran un interés, una preocupación. Conocidos muchos, que realmente se la refanfinfla como estés. Desgraciadamente en esos momentos es cuando ves quien está y quien no. A veces te sorprendes, acude gente que no esperabas y otras sin embargo te decepcionan.

Estoy enamorada de esa gente que me acompaña de múltiples maneras. De esas amistades que me llenan y me complementan, me entienden y me dan la bronca cuando tienen que hacerlo (aunque no les haga ni caso la mayoría de las veces, pero eso sí, les escucho y valoro lo que me dicen). Esos abrazos sentidos que los necesito tan a menudo, soy mucho de abrazar, necesito el roce, el contacto, necesito sentir el calor de los que quiero.

Enamorada de la vida, de la oportunidad que me brinda de poder vivir, sin más, de poder equivocarme y decepcionarme, de acertar, de sufrir y de reírme, de aprender y desaprender, de conocer gente buena y buena gente, de tantas y tantas cosas y situaciones que no valoramos habitualmente. 

Enamorada de esas gentes que son capaces de hacerme vibrar, sea de la manera que sea, de las que son capaces de emocionarme, de las que son capaces de hacerme sentir y conseguir que me olvide de mi misma. 
Enamorada de la gente que es capaz de seguir sorprendiéndome para bien.

Enamorada de las amistades virtuales,  de los detalles que salen de ti, de ti y de ti, y de  ti también, tú, el que me lee a escondidas, de ti también, de los que pasáis a diario por mi rinconcito a darme los buenos días, sin fallarme ni uno, los que me brindáis unas palabras amables, un carcajada, porque yo no sé sonreír, yo me carcajeo con los que me emocionan, de los que me acompañan de vez en cuando, de todo aquello que me transmitís. 

Espero y deseo que ése amor que puedo sentir por la gente, me dure toda la vida, porque yo os he declarado mi amor  eterno.

Creo que cupido ésta vez no se ha equivocado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

RECORDÁNDOTE

RECORDÁNDOTE Dicen que la distancia es el olvido,  será la teoría porque la práctica  me demuestra que cada vez te echo más de menos.  Cada ...