EL PASAR DE LOS DÍAS
A veces la vida te rasga las vestiduras, la cara y el cuerpo. Pasas por etapas en las que piensas que nada volverá a ser igual y aunque es así, tu uniforme de vida, la cara con la que miras tu piel y tus zapatos, aparentemente vuelven a caminar sobre suelo liso. Por dentro es otra cosa.
Las zonas que se quebrantan poco a poco cicatrizan, pero esa misma quedara siempre ahí. Quizás no la veas, pero la sientes. Volverás a ti, aunque pienses que es imposible y que no puedes con esta guerra. Pero la vida te demuestra que ganarás, aunque te dejes media vida en el camino. Y el aprendizaje te lo llevas en los bolsillos. Por dentro no serás la misma, jamás, pero por fuera te irán devolviendo aquella que fuiste de alguna manera y nunca en su totalidad, aunque todo deja marca. Son las consecuencias de vivir aunque afortunadamente, hay muchos buenos momentos que llenan y tapan las marcas que la vida va dejando.
No hay nada tan importante que pueda oscurecer un día soleado porque siempre habrá cosas buenas en las que fijarse.
@viviendome
Foto de internet